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Santa
Noemí |
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Comprendió que no le quedaba ya nada
que hacer entre los moabitas, por lo
que decidió regresar a Israel. Pero
la fidelísima Rut, que sentía
veneración por su suegra, le dijo
que no la abandonaría, que se iría
con ella a Belén, y se fueron las
dos en el tiempo de la siega de la
cebada. |
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Rut iba
tras los segadores, recogiendo las espigas que se
perdían de las gavillas, para atender a su propio
sustento y al de su suegra Noemí. Al verla Booz,
propietario de los campos en que Rut recogía el
trigo de los pobres, que además de acaudalado
propietario, era pariente de Noemí, dio orden a los
segadores de que cumpliesen con especial celo la ley
de Moisés que mandaba no apurar los campos para que
los pobres y los extranjeros tuvieran algo que
llevarse a la boca. |
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Sabedora
Noemí del interés que se estaba tomando Booz por su
nuera, la instruyó de manera que entre la ley del
levirato, que obligaba en cierta manera a Booz, y el
atractivo que sentía éste por Rut, acabase
celebrándose el matrimonio entre ambos. |
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De este
modo Noemí reinsertó en su familia a su fiel nuera
Rut, extranjera, lo que la hizo maravillosa a los
ojos de los israelitas, que escribieron su historia
en los libros sagrados y tomaron a Noemí como modelo
a ser admirado y seguido por todo el pueblo de
Israel a lo largo de los siglos. Y ocurrió además
que la moabita tuvo de Booz un hijo al que llamaron
Obed, el cual a su vez engendró a Jessé, y éste a
David, el gran rey profeta de Israel. |
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Noemí y
Rut son ejemplos hermosos de amistad, lealtad y
entrega a Dios y al uno por el otro. |
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El 4 de
junio es su onomástica, en que el santoral hace
memoria de Santa Noemí matrona, día en que se
conmemora también Santa Rut. |
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